El ingeniero industrial Miguel Galmés Schwarz, colegiado del Colegio Oficial de Ingeniería Industrial de las Illes Balears (COEIB), presenta Mallorca 2040. Una visión, un documento de reflexión y propuestas que invita a imaginar el futuro de Mallorca desde la innovación, la sostenibilidad, la tecnología y el bienestar de las personas.
Desde el COEIB queremos reconocer y poner en valor el excelente trabajo realizado por nuestro compañero Miguel Galmés, que ha querido compartir públicamente una visión personal sobre cómo podría evolucionar Mallorca de aquí al año 2040.
Bajo el título Mallorca 2040. Una visión, Galmés plantea el reto de avanzar «del monocultivo turístico al laboratorio mediterráneo de innovación sostenible», partiendo de una idea que resume bien el espíritu de todo el documento: «No heredamos las reglas con las que jugaremos el mañana: esas reglas las diseñamos hoy».
«Això és un variat!»
El propio Miguel Galmés presenta su trabajo con una expresión muy nuestra: «Això és un variat!».
Como explica el autor, el documento nace después de mucho tiempo recopilando ideas, reflexiones e inquietudes sobre el futuro de Mallorca, sin un orden predeterminado y sin otra pretensión que compartirlas, casi como un ejercicio de inspiración y creatividad.
«Fa temps que vaig recopilant idees, reflexions, inquietuds, etc. sobre el futur de Mallorca. Sense un ordre concret. Sense pretendre res. Com una inspiració artística.
Avui ho vull compartir: Vet aquí la meva visió de Mallorca al 2040!»
Y lo hace, además, reconociendo abiertamente tres elementos que han acompañado este proceso creativo: el uso de la inteligencia artificial como sparring para desarrollar el documento, su confianza en que la mayoría de las personas buscan el bien común y un idealismo que reivindica el valor de las buenas ideas para transformar nuestro entorno.
Como señala el propio Galmés, el objetivo está cumplido si alguna de sus páginas consigue que quien las lea piense, discrepe o sonría.
Una invitación a diseñar la Mallorca del futuro
El documento parte de algunos de los grandes desafíos que, a juicio de su autor, afronta Mallorca: el acceso a la vivienda, la escasez y gestión del agua, la elevada dependencia de la actividad turística, la dependencia energética y los retos vinculados a la cohesión social. Frente a ellos, Galmés propone cambiar el enfoque y trabajar sobre las reglas, los incentivos y la información con los que se toman las decisiones.
Esta filosofía se concreta en lo que denomina «Diseño Democrático del Futuro»: la ciudadanía decide democráticamente los objetivos; la política diseña las reglas; la tecnología amplía las posibilidades y los resultados se miden para poder corregir y mejorar. El planteamiento incorpora principios como priorizar los incentivos frente a las prohibiciones, hacer visibles los costes ambientales y sociales, experimentar mediante proyectos piloto y favorecer soluciones reversibles antes de implantarlas a gran escala.
Doce planos para Mallorca 2040
La propuesta se desarrolla mediante doce «planos», concebidos como piezas que pueden analizarse, debatirse, pilotarse, medirse y corregirse de manera independiente.
Entre las ideas planteadas aparecen la soberanía energética mediante autoconsumo, microrredes y almacenamiento; una nueva gestión del agua apoyada en precios dinámicos, reutilización y gemelos digitales; vivienda modular industrializada en madera; nuevos modelos de movilidad; una economía basada en el conocimiento; medidas relacionadas con las personas y la cohesión social; nuevos modelos de gobernanza; y la protección del litoral y el paisaje.
Especial protagonismo adquiere la propuesta de crear el Centro de Innovación Turística de las Illes Balears (CITIB), concebido como un gran laboratorio vivo en el que administraciones, universidad, empresas, agentes sociales y sector turístico puedan experimentar conjuntamente con las tecnologías y soluciones que definirán el turismo del futuro.
Otra de las ideas singulares del documento es el Índice de los Seis Sentidos (S6), una propuesta para complementar los indicadores económicos tradicionales midiendo aspectos directamente relacionados con la experiencia cotidiana de las personas: silencio, oscuridad y calidad del paisaje nocturno, aire limpio, agua potable y alimentación, confort térmico y sentimiento de pertenencia y cohesión social.
Ingeniería, innovación y visión a largo plazo
Más allá de que cada propuesta pueda generar adhesión, debate o discrepancia —algo que forma parte de la propia intención del autor—, Mallorca 2040 constituye una invitación a pensar a largo plazo, cuestionar modelos establecidos y explorar nuevas soluciones para los retos de las Illes Balears.
El documento no se presenta como un programa cerrado ni como una utopía, sino como un método basado en experimentar, medir resultados y corregir aquello que no funcione. Su horizonte es conseguir que sostenibilidad, prosperidad e identidad puedan avanzar conjuntamente.
Desde el Colegio Oficial de Ingeniería Industrial de las Illes Balears (COEIB) queremos felicitar a Miguel Galmés, ingeniero industrial colegiado del COEIB, por este excelente trabajo y, especialmente, por compartirlo y abrirlo al debate.
Enhorabuena, Miguel. Gracias por compartir una visión cargada de grandes ideas, por mirar hacia 2040 y por invitarnos a pensar qué Mallorca queremos construir.
Se adjunta el documento completo en formato pdf.
Porque, como concluye Mallorca 2040:
«El futuro no se espera. El futuro se diseña.»